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La Coctelera

principecaspian

10 Abril 2007

Cartas del Diablo a su Sobrino-Prefacio.

PREFACIO

Las cartas de Escrutopo aparecieron durante la segunda guerra alemana, en el

desaparecido Manchester Guardian. Espero que no precipitasen su defunción, pero

lo cierto es que le hicieron perder un lector: un clérigo rural escribió al director,

dándose de baja como suscritor, con el pretexto de que "muchos de los consejos

que se daban en estas cartas le parecían no sólo erróneos, sino decididamente

diabólicos".

Por lo general, sin embargo, tuvieron una acogida como nunca hubiera soñado. Las

críticas fueron elogiosas o estaban llenas de esa clase de irritación que le dice al

autor que ha dado en el blanco que se proponía; las ventas fueron inicialmente

prodigiosas (para lo que acostumbran venderse mis libros), y se han mantenido

estables.

Desde luego, las ventas de un libro no significan lo que los autores esperan. Si se

midiese lo que se lee la Biblia en Inglaterra en función del número de Biblias

vendidas, se cometería un grave error. Pues bien, en una escala más modesta, las

ventas de Las cartas de Escrutopo encierran una ambigüedad semejante: es él tipo

de libro que se suele regalar a un ahijado, que se lee en voz alta en las residencias

de ancianos. Es, incluso, el género de libro que, como he podido observar con una

sonrisa escarmentada, tiende a ser depositado en los cuartos de invitados, para

llevar en ellos una vida de ininterrumpida tranquilidad, en compañía de The Road

Mender, John Inglesant1 y La vida de las abejas.2 A veces se compra por motivos

más humillantes todavía. Una señora que yo conocía descubrió que la joven y

encantadora enfermera en prácticas que, llenaba su bolsa de agua caliente en el

hospital, había leído Cartas. También averiguó por qué las había leído.

—Verá —le dijo la joven—; se nos advirtió que en las entrevistas de examen,

después de las preguntas de verdad, las técnicas, las matronas o los médicos

1 Novela escrita en 1876 por Joseph Henry Shorthouse (1834-1903), que alcanzó resonante éxito en

Inglaterra cuando, en 1881, se publicó. (N. del T.)

2 Se trata de La vie des abeilles (1901), de Maurice Maeterlink (1862-1949). (N. del T)

preguntan, a veces, qué tipo de cosas le interesan a una. Lo mejor es decir que se

ha leído algo. Así que nos dieron una lista de unos diez libros que suelen hacer

bastante buena impresión, y nos dijeron que debíamos leer por lo menos uno de

ellos.

—¿Y usted eligió Cartas?

Bueno, claro: era el más corto.

Con todo, una vez hechas todas las salvedades, el libro ha tenido un número

suficiente de lectores de verdad como para que valga la pena dar respuesta a

algunos de los interrogantes que ha suscitado entre ellos.

La pregunta más corriente es si realmente "creo en el Diablo".

Ahora bien; si por "el Diablo" se entiende un poder opuesto a Dios y, como Dios,

existente por toda la eternidad, la respuesta es, desde luego, no. No hay más ser no

creado que Dios. Dios no tiene contrario. Ningún ser podría alcanzar una "perfecta

maldad" opuesta a la perfecta bondad de Dios, ya que, una vez descartado todo lo

bueno (inteligencia, voluntad, memoria, energía, y la existencia misma), no quedaría

nada de él.

La pregunta adecuada sería si creo en los diablos. Sí, creo. Es decir, creo en los

ángeles, y creo que algunos de ellos, abusando de su libre albedrío, se han

enemistado con Dios y, en consecuencia, con nosotros. A estos ángeles podemos

llamarles "diablos". No son de naturaleza diferente que los ángeles buenos, pero su

naturaleza es depravada. Diablo es lo contrario que ángel tan sólo como un Hombre

Malo es lo contrario que un Hombre Bueno. Satán, el cabecilla o dictador de los

diablos, es lo contrario no de Dios, sino del arcángel Miguel.

Creo esto no porque forme parte de mi credo religioso, sino porque es una de mis

opiniones. Mi religión no se desmoronaría si se demostrase que esta opinión es

infundada. Hasta que eso ocurra —y es difícil conseguir pruebas negativas—, la

mantendré. Me parece que explica muchas cosas. Concuerda con el sentido llano de

las Escrituras, con la tradición de la Cristiandad y con las creencias de la mayor

parte de los hombres de casi todas las épocas. Y no es incompatible con nada que

las ciencias hayan demostrado.

Debiera ser innecesario (pero no lo es) añadir que creer en los ángeles, buenos o

malos, no significa creer en unos ni en otros tal y como se les representa en las

artes y en la literatura. Se pinta a los diablos con alas de murciélago y a los ángeles

con alas de pájaro, no porque nadie sostenga que la degradación moral tienda a

convertir las plumas en membrana, sino porque a la mayoría de los hombres le

gustan más los pájaros que los murciélagos. Se les pintan alas, para empezar, con

la intención de dar una idea de la celeridad de la energía intelectual libre de todo

impedimento. Se les confiere forma humana porque la única criatura racional que

conocemos es el hombre. Al ser criaturas superiores a nosotros en el orden natural,

incorpóreas o que animan cuerpos de un tipo que ni siquiera podemos imaginar, hay

que representarlas simbólicamente, si se quiere representarlas de algún modo.

Además, estas formas no sólo son simbólicas, sino que la gente sensata siempre ha

sabido que eran simbólicas. Los griegos no creían que los dioses tuviesen realmente

las hermosas formas humanas que les daban sus escultores. En su poesía, un dios

que quiere "aparecerse" a un mortal asume temporalmente la apariencia de un

hombre. La teología cristiana ha explicado casi siempre la "aparición" de un ángel

del mismo modo. "Sólo los ignorantes se imaginan que los espíritus son realmente

hombres alados", dijo Dionisio en el siglo V.

En las artes plásticas, estos símbolos han degenerado continuamente. Los ángeles

de Fra Angélico llevan en su rostro y en su actitud la paz y la autoridad del Cielo;

luego vinieron los regordetes desnudos infantiles de Rafael; por último, los ángeles

suaves, esbeltos, aniñados y consoladores del arte decimonónico, de formas tan

femeninas que sólo su total insipidez evita que resulten voluptuosas: parecen las

frígidas huríes de un paraíso de saloncito. Son un símbolo pernicioso. En las

Escrituras, la visitación de un ángel es siempre alarmante; tiene que empezar por

decir: "No temas". El ángel Victoriano, en cambio, parece a punto de susurrar: "Ea,

ea, no es nada".

Los símbolos literarios encierran un mayor peligro, ya que no son tan fácilmente

reconocibles como simbólicos. Los mejores son los del Dante: ante sus ángeles nos

sumimos en un auténtico temor reverencial, y sus diablos se aproximan mucho más

—por su rabia, despecho e indecencia— a lo que debe ser la realidad que cualquier

cosa de Milton, como señaló acertadamente Ruskin. Los diablos de Milton, por su

grandiosidad y su elevada poesía, han hecho mucho daño, y sus ángeles deben

demasiado a Hornero y a Rafael. Pero la imagen verdaderamente nociva es el

Mefistófeles de Goethe. Es Fausto, y no Mefistófeles, quien de verdad exhibe la

implacable, insomne y crispada concentración en sí mismo que es la marca del

infierno. El divertido, civilizado, sensato y flexible Mefistófeles ha contribuido a

fortalecer la ilusoria creencia de que el mal es liberador.

Un hombre pequeño puede evitar, en ocasiones, un error cometido por un gran

hombre, y yo estaba decidido a conseguir que mi simbolismo no incurriese, al

menos, en el mismo error que el de Goethe. Porque el humor implica un cierto

sentido de las proporciones, y la capacidad de verse a uno mismo desde fuera, y yo

creo que, atribuyamos lo que atribuyamos a los seres que pecaron de orgullo, no

debemos atribuirles precisamente eso. "Satán cayó por la fuerza de gravedad", dijo

Chesterton.3 Se debe representar el Infierno como un estado en el que todo el

mundo está perpetuamente pendiente de su propia dignidad y de su propio

enaltecimiento, en el que todos se sienten agraviados, y en el que todos viven las

pasiones mortalmente serias que son la envidia, la presunción y el resentimiento.

Eso, para empezar; en cuanto a lo demás, mi elección de símbolos depende,

supongo, de mi temperamento y de la época.

Me gustan mucho más los murciélagos que; los burócratas. Vivo en la Era del

Dirigismo, en un mundo dominado por la Administración. El mayor mal no se hace

ahora en aquellas sórdidas "guaridas de criminales" que a Dickens le gustaba pintar.

Ni siquiera se hace, de hecho, en los campos de concentración o de trabajos

forzados. En los campos vemos su resultado final, pero es concebido y ordenado

(instigado, secundado, ejecutado y controlado) en oficinas limpias, alfombradas, con

calefacción y bien iluminadas, por hombres tranquilos de cuello de camisa blanco,

con las uñas cortadas y las mejillas bien afeitadas, que ni siquiera necesitan alzar la

3 En el original, "Satán fell by force of gravity", que significa tanto "Satán cayó por la fuerza de

gravedad" como "Satán cayó a fuerza de gravedad", siendo este último sentido del juego de palabras

de Gilbert Keith Chesterton (1874-1936) el más oportuno en este contexto. (N. del T.)

voz. En consecuencia, y bastante lógicamente, mi símbolo del Infierno es algo así

como la burocracia de un estado-policía, o las oficinas de una empresa dedicada a

negocios verdaderamente sucios.

Milton nos ha dicho que "diablo con diablo condenado mantiene firme concordia".

Pero, me pregunto yo, ¿Cómo? Desde luego, no por amistad: un ser que aún puede

sentir afecto no es todavía un diablo. También en este sentido mi símbolo me parece

útil, porque permitía, por medio de paralelismos terrenales, describir una sociedad

oficial sostenida enteramente por el miedo y la avaricia. En la superficie, los modales

de sus habitantes son normalmente amables; la grosería para con los superiores de

uno sería, evidentemente, suicida, y la grosería para con los iguales podría ponerles

en guardia antes de que uno estuviese preparado para adelantárseles. Y es que, por

supuesto, el principio rector de toda la organización es que "el perro se come al

perro". Todos desean el descrédito, la degradación y la ruina de los demás: todos

son expertos en el arte del informe confidencial, la alianza fingida, la puñalada a

traición. Por encima de todo eso, sus buenos modales, sus expresiones de grave

respeto, sus "homenajes" a los invaluables servicios prestados por los demás,

constituyen una tenue corteza, que de vez en cuando se agrieta, y hace erupción la

lava ardiente de su odio mutuo.

Este símbolo me permitía también deshacerme de la absurda idea de que los diablos

están consagrados a la búsqueda desinteresada de algo llamado el Mal (la

mayúscula es esencial). Mis diablos no tienen nada que ver con semejante fantasía.

Los ángeles malos, como los hombres malos, son enteramente prácticos. Tienen

dos motivaciones. La primera es el temor al castigo: al igual que los países

totalitarios tienen sus campos de tortura, mi Infierno contiene Infiernos más

profundos, que son sus "correccionales". Su segunda motivación es una especie de

hambre. Me imagino que los diablos pueden, en un sentido espiritual, devorarse

mutuamente; y devorarnos a nosotros, claro. Incluso en la vida humana hemos visto

la pasión de dominar, casi de digerir al prójimo; de hacer de toda su vida intelectual y

emotiva una mera prolongación de la propia: odiar los odios propios, sentir rencor

por los propios agravios y satisfacer el propio egoísmo, además de a través de uno

mismo, por medio del prójimo. Por supuesto que sus pequeñas pasiones deben ser

suprimidas para hacer sitio a las propias, y si el prójimo se resiste a esta supresión,

está comportándose de forma muy egoísta.

En la Tierra, a este deseo se le llama con frecuencia "amor". En el Infierno, me

imagino, lo reconocen como hambre. Pero allí el hambre es más voraz, y se puede

satisfacer más completamente. Allí, sugiero, el espíritu más fuerte —tal vez no haya

cuerpos que lo impidan— puede absorber real e irrevocablemente al más débil en su

interior, e imponer perpetuamente su propio ser a la individualidad atropellada del

más débil. Por eso, me imagino, los diablos desean las almas humanas y las de los

otros diablos; por eso Satán desea a todos sus seguidores, a todos los hijos de Eva

y a todas las huestes del Cielo: sueña con la llegada de un día en que todos estén

dentro de él, cuando todo aquel que diga "yo" sólo pueda decirlo a través de Satán;

Supongo que esto es la parodia de la araña hinchada, la única imitación al alcance

de Satán de esa insondable magnanimidad por medio de la cual Dios convierte a sus

instrumentos en servidores y a sus servidores en hijos, para que puedan al fin

reunirse con Él, en la perfecta libertad de un amor ofrecido desde la altura de las

individualidades absolutas que han podido alcanzar gracias a la liberación divina.

Pero, como en el cuento de Grimm4, des träumte mir nur, todo esto no es más que

mito y leyenda. Por eso, la pregunta acerca de mi opinión sobre los diablos, aunque,

una vez formulada, merezca una respuesta, tiene en realidad una importancia

mínima para el lector de Cartas. Para aquellos que compartan mi opinión, mis

diablos serán símbolos de una realidad concreta; para otros, serán la personificación

de ideas abstractas, y el libro será una alegoría. Pero importa poco de qué modo se

lea, ya que su intención no era, por supuesto, la de especular acerca de la ,vida

diabólica, sino la de iluminar, desde un ángulo nuevo, la vida de los hombres.

Me dicen que no fui el primero, que alguien escribió cartas de un diablo ya en el siglo

XVII. No conozco ese libro, y tengo entendido que su punto de vista era

principalmente político. Pero reconozco gustosamente mi deuda para con The

Confessions of a Well-Meaning Woman, de Stephen McKenna. La relación puede no

ser evidente, pero se hallará en él la misma inversión moral —todo lo negro, blanco,

y todo lo blanco, negro—, y el humor que nace de hablar a través de un personaje

totalmente desprovisto de sentido del humor. La idea del canibalismo espiritual debe

algo, probablemente, a las horripilantes escenas de "absorción" del olvidado Voyage

to Arcturus, de David Lindsay.5

Los nombres de mis diablos han despertado mucha curiosidad, y se han aventurado

numerosas explicaciones, todas ellas equivocadas. La verdad es que me propuse,

simplemente, hacerlos repugnantes —y quizá también en esto le deba algo a

Lindsay— por el sonido. Una vez inventado un nombre, podría especular, como

cualquier otra persona (y no con más autoridad que cualquiera), acerca de las

asociaciones fonéticas que me produjeron el efecto desagradable. Me imagino que

escroto, Gestapo, topo y tópico tuvieron algo que ver con el nombre de mi

protagonista y que baba, bobo, lapo y lapa han ido a parar a Babalapo.6

Algunos me han hecho el inmerecido elogio de suponer que mis Cartas eran el fruto

maduro de largos años de estudios de teología moral y de ascética. Olvidan, sin

duda, que existe un medio igualmente fidedigno, aunque menos encomiable, de

aprender corno funciona la tentación. "Mi corazón —no necesito el de otro—me

mostró la maldad de los impíos."

Se me pidió o aconsejó con frecuencia que ampliase las Cartas originales, pero

durante muchos años no me apeteció lo más mínimo. Aunque nunca había escrito

con tanta facilidad, nunca escribí con menos gozo. La facilidad provenía, sin duda,

de que el artificio de las cartas diabólicas, una vez que se ha tenido la idea, se

explota a sí mismo espontáneamente, como los hombres grandes y pequeños de

4 Der Raüberbräutigam (El novio bandido). (N. del T.)

5 Se refiere al poeta y autor satírico escocés Sir David Lindsay, o Lyndsay (1490-1555). (N. del T.)

6 El nombre original del protagonista —y de los demás diablos que se mencionan— es intraducible, y

no significa nada, aunque C. S. Lewis lo asocia fonéticamente con Scrooge (célebre personaje del

Christmas Carol, de Charles Dickens, publicado en 1843, y cuyo nombre se ha convertido en el

arquetipo del avaro), screw (tuerca, apretar, joder), thumbscrew (empulgueras), tapeworm (tenia o

solitaria) y red tape (formalismo burocrático, trámites, papeleo); Slubgob procede, según Lewis, de

slob(tipo odioso), slobber (baba), slubber (manchar, hacer chapuceramente), y gob (salivazo). (N. del

T.)

Swift, o la filosofía médica y ética de Erewhon, o la Piedra Gañida de Anstey.7 Es

una idea que le arrastraría a uno durante mil páginas, si se le diese rienda suelta.

Pero, aunque era fácil adoptar la actitud mental de un diablo, no resultaba divertido,

o no por mucho tiempo. El esfuerzo me producía una especie de calambre espiritual:

mientras hablaba por Escrutopo, tenía que proyectarme a un trabajo que no era sino

polvo, arena, sed y picor; cualquier atisbo de belleza, frescor y cordialidad tenía que

ser excluido. Casi me ahogo antes de acabar el libro; hubiera ahogado a mis lectores

si lo hubiese prolongado.

Además, le tenía cierta inquina a mi libro, por no ser un libro diferente, un libro que

nadie hubiese podido escribir. Idealmente, los consejos de Escrutopo a Orugario

debieran haber sido contrapuestos a los consejos arcangélicos al ángel de la guarda

del paciente. Sin esto, la visión de la vida humana que da el libro resulta parcial y

desequilibrada. Pero, ¿cómo remediar tal deficiencia? Porque, incluso si un hombre

—y habría de ser un hombre mucho mejor que yo—pudiese escalar las alturas

espirituales necesarias para ello, ¿qué "estilo justificable" podría utilizar? Porque el

estilo sería, realmente, parte del contenido. Los consejos, sin más, no servirían de

nada; cada frase habría de tener el aroma del Cielo. Y hoy día, incluso si uno fuese

capaz de escribir una prosa como la de Traherne,8 no se le permitiría, porque el

criterio de "funcionalidad" ha inutilizado a la literatura para la mitad de sus funciones.

(En el fondo, cada ideal estilístico dicta no sólo cómo se debieran decir las cosas,

sino qué género de cosas se pueden decir.)

Luego, al pasar los años y convertirse la sofocante experiencia de escribir las Cartas

en un débil recuerdo, se me empezaron a ocurrir ciertas reflexiones sobre esto y

aquello, que parecían requerir, de algún modo, un tratamiento "escrutopiano". Pero

estaba firmemente decidido a no volver a escribir una "carta". La idea de algo así

como una conferencia o un "discurso" planeó vagamente por mi cabeza; idea ora

olvidada, ora recordada, pero nunca escrita. Entonces me llegó una invitación del

Saturday Evening Post, y eso apretó el gatillo...

7 Lewis alude a Los viajes de Gulliver (Gulliver's Travels), 1726, de Jonathan Swift (1667-1745); a la

sátira Erewhon (1872), de Samuel Butler (1825-1902), y, por último, a la obra poética de Christopher

Anstey (1724-1805). (N. del T.)

8 Thomas Traherne (1636?-1674), poeta y teólogo. (N. del T.)

A
J. R. R. Tolkien

C.S. Lewis.

Tags: demonios

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24 Enero 2007

Snaketown "la cienaga de los muertos". (fragmento del original)

Era un día miércoles cuando yo David, y mis leales amigos, Gabriel y Tamy, intercambiábamos pelambres de el pueblo y nos contábamos macabras historias que se nos ocurrían en el momento, ninguna realmente daba miedo, porque no sabíamos mucho lo que era temer. Aquél pueblo no era para nada aterrador, o por lo menos así lo veíamos en ese entonces. La loma cubierta por el pasto mas verde y viscoso que te puedas imaginar, aún conservaba la frescura de la niebla que la envolvía durante la madrugada, desde aquella loma podíamos vislumbrar todo el pueblo, que era, muy pequeño, solo unas treinta familias o más, albergadas en esas costas Atlánticas. Todos se conocían, aunque siempre pasaba algo desconcertante en las relaciones de los lugareños que se volvían algo apáticos con el tiempo. Pero desde que teníamos memoria, fuimos los más alegres y revoltosos de aquellas localidades tan escondidas de Canadá, así que no nos preocupaban los asuntos de los adultos, excepto por los tópicos que se nos ocurrían en nuestras locas charlas.

-¿Porque se llamara "Snaketown"?, jamás eh, visto una serpiente aquí-. Sugirió Tamy.- En un libro de la escuela decía que los colonos que descubrieron la zona, afirmaban haber visto, una enorme serpiente que escupía fuego, y si no me equivoco por esta misma loma, eso si, si hace muchos años-. Acotó el siempre informativo Gabriel. Todos nos dimos esa mirada risueña y cómplice, luego de segundos, todos nos reíamos y mofábamos de lo dicho por mi amigo.- Para mi que vieron a la señora Ketterlan después de una de sus riñas con su suegra-. Esto fue descifrado por mi y por Gabriel, quienes no entendimos mucho de las entrecortadas palabras de Tamy en sus risitas.

Yo vivía en esa loma, mi casa estaba unos veinte metros detrás de nosotros, era una típica casa de rancho, de dos pisos, pero el techo tenia montones de artilugios hechos por mi padre para resistir el frió, los chicos se quedaban siempre a dormir, por que mi casa era la más divertida y calefaccionada. Mi padre criaba pollos, gansos, vacas, cerdos y caballos, a mi personalmente los únicos que disfrutaba eran los caballos, porque me dejaban montarlos, a mis quince años ya sabia mucho de equitación, y era un perfecto jinete a pelo. La casa era de dos pisos, hecha principalmente de madera como la mayoría en el pueblo lo eran. Mi madre nos llamó de vuelta a la casa para el almuerzo, el pelirrojo de Gabriel se cayó de bruces por correr, pero no le paso nada, yo y Tamy lo pusimos en pie, mientras el riendo quitó de su ropa el poco de barro utilizando sus manos. Al llegar a la entrada de la casa las piedras sonaban en tus pies, a cada paso, nunca me fue aclarado el porque de aquellas piedras. Cuando pisabas las tablas de la casa, crujía intensamente, era imposible pasar inadvertido. Una sopa caliente, nos reconforto bastante del terrible frió del otoño, las primeras nevazones se aprontaban a aparecer, y la primavera nos pareció fugaz, era una tierra de cuatro estaciones, aunque la falta de calor, siempre fue dominante en la región.
Durante la cena le contamos a mi madre la historia de los colonos, se mostró sorprendida y algo asustada lo que evidentemente fue muy intrigante para los tres, mi padre no venia aún porque tenía que ir al centro del pueblo a hacer unos tramites.
-Señora Hannagan, ¿Que le sucede? Preguntó Tamy muy amablemente.
-Es que, esa historia me recordó de algo bastante lamentable.
Miré menos confundido, vagas memorias de conversaciones de mi madre con parientes se vinieron a mi mente, algo sobre mi tía Ruth y un montón de estupideces sobre duendes y cuentos de habuelas, (eso eran para mi).
-¿Tiene que ver esto con la tía Ruth? Pregunte con un aspecto digno de un detective, los chicos se mostraron muy confundidos al no entender mi pregunta.
-De hecho, si tiene que ver. Algo sucedió con Ruth, vivía junto a nosotros cuando tú solo tenias meses, despertaba gritando horrorizada en las noches y con rasguños en la espalda. El psicólogo del pueblo el Dr. James, dijo que ella estaba completamente sana. Ella tenia solo dieciséis años en ese entonces, y hablaba de una visión al pernoctar, algo de un pantano escondido en el interior del "bosque de la niebla", también describió unas horribles criaturas, cosas que erizaban la piel, pero lo peor llegó en la iglesia, durante un predica de el reverendo Daniel St. Lewis, ella convulsionó y dijo una frase en un idioma indescifrable y con gritos agónicos, algo como, "Naghsherah, gralome non Calvarí tuchth", varias personas se desmayaron ese día, y luego dijeron haber visto horribles criaturas en su inconciencia. Una semana después, ella fue enviada a una institución para examinarla y mantenerla tranquila. Mi madre me dijo que ella esta bien ahora, pero que jamás volverá a este lugar.
Bueno, las palabras de mi madre me dieron una terrible sensación de angustia, soledad, y odio, atroces cosas se vinieron a mi mente cuando pronunció aquellas palabras, Tamy tenia Náuseas. Mi madre aún se tapaba la boca con su huesuda y nívea mano, sus ojos castaños brillaban con inmensas lagrimas que jamás creí ver en sus ojos, una vena en su frente se marco mucho, como lo hacia cuando ella estaba muy mal. Se disculpó y se encerró en su cuarto del segundo piso. Nosotros tres tuvimos una reunión secreta, por un lado nos aterrorizaba el tema, por otro era un oportunidad para descifrar un misterio.
-Claro que yo no me meto en ese bosque después de esa historia, no sin un arma. Aclaró Gabriel.
-Chicos, esto es más terrible de lo que imaginan, jamás me sentí tan mal antes, creó que esto necesita investigación. Fue la inusual declaración de Tamy quien no dejaba de mirar el piso, perdida en algún sombrío pensamiento.
-Esta bien, pero debemos investigar en el pueblo, Primeramente con el reverendo, es buen amigo nuestro y de seguro nos facilitará el trabajo. Propuse yo muy entusiasta, aunque era por lo general, más escéptico en temas sobrenaturales.
Pero no por mucho, las piedrecillas de la puerta frente al sillón donde nosotros estábamos, calentándonos con la chimenea, sonaron. Un sonido claro de pasos, pero no de zapatos, era como el de pesuñas de animal según mi experiencia. Todos respirábamos muy agitados, el vapor salía de nuestras bocas abiertas constantemente, las cortinas no dejaban ver a quien detrás de la puerta acechaba. Tamy vomitó, y lloraba desconsoladamente. Definitivamente alguien examinaba la puerta, respiraba como un sabueso por sus rendijas, aún sus pies sobre las piedras eran causa de ruido. Pero desperecieron corriendo, ante otro ruido, el de una camioneta, era mi padre que venia del pueblo. Todos nos sentimos más seguros, pero yo aún pensaba en que "eso", estuviera aún allí esperando a mi padre. Así que no perdí un segundo y me acerqué temeroso a la puerta, gire la manija mientras los chicos me susurraban violentamente que no lo hiciera. Abrí la puerta, como siempre sonó, pero esta ves fue mucho más tétrico que lo normal, no había nadie, mi padre, quien era relativamente joven con treinta y nueve, rubio y abrigado con esa típica ropa de los adultos, siempre tan gris y aburrida, creí que todo estaba bien, pero si ocurría algo inusual, los animales gemían en sus lenguajes como nunca, mi padre venia con una extraña expresión de profunda meditación. Fue cuando un horrible gruñido parecido al de un perro que enseña los dientes salía de la derecha, (mi casa miraba al este en su parte delantera), mire hacia aquella dirección sacando rápida, pero prudentemente mi cabeza para ver el bosque oscuro allá atrás, de donde salía el ruido que se silencio cuando yo miré, a cambio, el sonido de hojas y un trotar se perdieron en la tupida masa de arbustos. Más aún, se perdió en mi cabeza cuando fue opacado por el ruido de mi padre y su cariñoso saludo, entre las bolsas de víveres, esas bolsas de papel café, de pronto mi madre estaba detrás mió, saludo al recién llegado como siempre, con un beso, y le sirvió la comida. Este como siempre se rió con mis amigos y le subió el ánimo a Tamy quien estaba avergonzada por haber vomitado en la sala de estar. Nosotros nos sentamos a la mesa junto con él, (cosa que nunca hacíamos), y cuando vio nuestros ansiosos y perturbados rostros detuvo la cuchara súbitamente, con su rostro preparado para beber el caldo y los labios estirados, pero sus ojos mirándonos mientras el vapor proferido por la comida caliente le llenaba el rostro.
-¿Qué les ha acontecido a ustedes?, en mi vida eh, visto gente más angustiosa, hasta el diablo se sentiría acosado.
Entonces tuvo que descifrar las palabras de nosotros, incluso mi madre quien se agarro la cabeza al entender lo que decíamos, todo fue un gran bullicio de cuentos por persona muy molesto, todos hablamos al mismo tiempo.
-Ok, entiendo. Eso fue todo lo que mi padre dijo, luego fue secundado por un pequeño silencio, en el que el sonido de él plato, y la cuchara, así como el de la sopa pasando por su garganta reboto en el tenso aire de reflexión y espera de una respuesta.

R.H. Zavala

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9 Enero 2007

"Los dos caminos".

Un año ha pasado ya, los cielos oscuros me prometieron un nuevo amanecer, uno de sol, uno en que los sueños no son solo una ilución, mis pies cansados me quieren botar, y cada rostro es solo un borron en un universo de confución, camino por un sendero de arboles que danzan, anuncian buenos dias, "la casa del justo veria la gloria", se les unieron las aves quienes cantaban al unisono, la vida danzaba alegre, los rios se han convertido en leche, y la lluvia en petalos de rosa, es que Él me hablo, y el mundo cambió en cada palabra, hay mucho camino, pero no estoy solo, aún cuando mis pies me llevan al despeñadero.
Mis ojos atestiguan la verdad, cosas que no debieron haber sido olvidadas, lo fueron, pero aún bajo los confusos caminos que tomé por equivocación, la luz que fue plantada en mi no pudo callar, mi alma exaltada apreto a mi corazón al escuchar su llamado, venia más allá de los bosques de aquél camino, más allá de los cielos y el firmamento entero, era la voz de el unico, el que espera en la penumbra, mientras yo le ignoro por vanidad, el suelo tiembla, no estaba solo en aquél camino ancho, habian multitudes celebrando bacanales, como locas corrian hacia un oscuro monte, del que salia fuego, un pequeño sendero nublado entre los arboles me desvio, la voz que me llamaba desde allí me guio, lentamente pero firme, comensé a andar, los cantos de las bestiales fiestas comencé a olvidar, habia algo en este camino que me daba paz, una esperanza que no podia controlar, una cruz me salio al camino, una pequeña que tome en mis manos y desaparecio en mi piel, mis ojos se habrieron y pude ver, más allá de los cielos sobre un trono de gloria, un gran Rey, me miraba a mí, me decia que el presio era morir, llevar la cruz, aún cuando las nubes no me dejaran ver su gloria, yo acepté, y aquél camino aún sigue en mis pies, no es de fiesta, nos de lujos ni de placer, es de vida, es de poder, un poder sobrenatural, un poder que me ha vuelto a tomar, y que me dio un soplo de su vida, su propia vida, la que corre ahora por mis venas, desde que le conocí.

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9 Enero 2007

Mi unico amigo no imaginario

Lo último que sucede, es que mis amigos me dieron una gran puñalada por la espalda, mis amigos cristianos, esos que siempre son buenos, y que siempre aconsejan resulta que les convenia más quedarse que apoyar. Pero no soy estúpido, no culparia a Dios por las estupideses vanas que ellos cometen, por que, al fin y al cabo, no fue él sino, ellos quienes decidieron dejarme botado en el primer lugar.

Obviamente mi cerebro peresoso y desconfiado, ya maquinaba algún artilugio fílosofico para atacar a Dios por los sucesos ocurridos, en conclución, caí en pecado. No fue algo grande y visible, pero si algo que me averguenza, ¿porqué es que siempre que pasa algo mal, me vuelvo un insencible imbecil y lastimo al único que no me ah traicionado?

Pero bueno todo pasa por algo, ahora comienso a comprender que la empresa que escogi al aceptar a Cristo me costaria lagrimas de sangre. Muchos tratan de adornar el evangelio diciendo que es algo que te soluciona todos tus ploblemas, y no lo es, Dios no es un hombre, por lo que no puedes encasillarlo en pensamientos de hombre, es como preguntarse ¿como es posible que el sea eterno? La verdad es que todo es eterno de algún modo, Oh, rayos ya me meti en este tema, bueno que más da, el punto es que la primera ley de la termodinamica dice que la energia no se crea ni destruye, solo transforma, y yo ciertamente creo que nosotros podriamos ser perfectamente el resultado de la transformación de algún tipo de energia, como el amor y que no pereceremos, si no, seguiremos siendo pero habiendo sido transformados.
El punto de aquella parafernalia filosofica era que uno no puede reclamar si no sabe, yo no tengo idea que es lo mejor para mi; Parece algo "freak", decir que Dios es quien maneja mis asuntos, aunque yo no lo dejo meterse en todo, porque tambien tengo un poco, no, harto de sobervia humana, eso cuesta caro, porque yo siempre termino escogiendo el dulce brillante en ves del brocoli y termino con los dientes horribles. Por ese motivo me di cuenta de que Él es el único que sabe realmente, si te preguntas como Dios habla, bueno, necesitas saber harto de metaforas y literatura, agarras una biblia y la lees, eso es lo único que te puede dar respuestas.

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16 Diciembre 2006

Juventud y Ratas Roboticas.

Que horrible vida y que vana!
No se si entenderan lo que es que las chicas den lata con el fotolog todo el dia, hablan solo de hombres y como conquistarlos y deberas no creo que sea mucho lo que ellos piensen en ellas. Pero que se puede hacer si a los lideres no les interesa, creen que es más importante comprar y ganar dienero y tratados de libre comercio, en vez de p`reocuparse de todos los jovenes que ya no asisten a clases porque no tienen motivaciones.
La juventud ya no piensa en progreso, piensa en el presente y en como disfrutar cada minuto de su juventud, sin mayores hanelos en logros mas allá de lo economico habloo de lo interno. Ahora las chicas pierden su virginidad como si fuera algo irrelebante y luego se suicidan al ver que ellas mismas se degradaron fisicamente y ¿de quien es la culpa?
La estupidez de los padres amigos no funciona, lo unico que a logrado esque aúmente cada dia el embarzo precoz como tambien la cantidad de infectados con enfermedades de transmision sexual, y creen que con ua campaña de television arreglaran todo o con una pastilla, ¿acasó eso le devolvera la autoestima a la joven? ahora nos crian para que seamos robot y nos muestran una falsa livertad que va en el disfrute y el destape, el livertinaje en ves de la livertad... No soy un extremista, pero en ningún sentido y soy joven con instinto como cualquiera, pero tambien soy un ser humano que tiene una mayor conciencia y conose algo que una rata insencible y robotica educada frente a un televisor jamás tendra "amor".
No se dejen engañar ni siquiera los grupos que disen estar en contra del gobierno realmente lo estan, porque no se trata de igualdad monetaria señores, esto va mas profundo, se trata de almas humanas usadas como titeres, los contaminan para ganar dinero y los dejan vacios beben de la gente como un vaso y luego lo botan vacio, VACIO! es el nombre de cada joven que conosco y ni la Iglesia, ni el gobierno, y tampoco los radicales movimientos y tribus urbanas, NADIE les a dado un sentido de vida, ni una motivacion que les de mas valor que un pedazo de carne evolucionado, y si alguien esta leyendo esto te imvito a unirte a la batalla, porque yo por mi parte no quiero que mis hijos tengan que vivir confundidos por millones de personas que los iduscan a hacer cosas que los dañe, voy a pelear por un futuro mejor, un futuro con mas sentido que ser la especie superior en la cadena evolutiva, un futuro en que no sea solo instinto si no, amor.

Tags: todo, vanidad

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5 Diciembre 2006

Entrando al Ropero.

¿Alguna vez te has preguntado si hay algo mas alla de lo evidente? en mi anterior block quise poner en tapete la discución sobre la creación pero dejando de lado el tema teologico creasionista ¿Crees que haya algo más que lo evidente? yo si creo. Cuando yo dije esto muchos se rieron otros quicieron persuadirme, esque yo soy un poco extremo, o creo en casi todo o no creo, y entre esas opciones (y no me pidan que sea conformista al respecto), prefiero creer. Sir lancelot me dijo que la teoria del big-bang no en todos los casos limitaba a Dios, bueno amigo yo no generalise solo me guie por la mayoria de los seguidores de esto que yo conosco, otra cosa, si los huesos son o no reales, o si son o no pruebas da igual, no podemos tener pruebas de Dios y eso es dificil de entender y será peor si te digo que yo lo siento y e visto su oder, porque eso es aún mas confuso, si te puedo explicar con una comparación: tú no ves el viento pero lo sientes y ves lo que hace a tú alrededor.
Yo creo que lo que la gente no puede entender lo pone como locura porque los hace ver como tontos y como el gentio es ingenuo en temas filosoficos (no en general siempre hay exepciones), siguen al que se ve más estudioso, pero a mi no me convencen, yo creo porque eh visto, porque me han hablado, pero si alguien lee eso probablemente pensará que soy esquisofrenico, y talves paresca uno!, pero si tengo que ser loco por decir cosas que a los demas les molesta escuchar, amí que!
Por eso amó la obra de C. S. Lewis, el entendia esto, el sabia lo que era la lógica divina, que no se puede enserrar en parametros fisicos, el habrio una brecha entre los terrenales y los celestiales, y yo no quiero ser un terrenal, si existe un creador yo devo conocerlo, porque obviamente el es el unico que me puede decir que hago aqui.
Si tu quieres al menos darle una oportunidad a algo nuevo que no será dañino para ti te invito.

Tags: sir_lancelot

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1 Diciembre 2006

El hombre y el mono.

Mi clase de historia habrio el debate de los monos versus Dios, más bien, evolucionismo versus creasionismo. Todo esto habre gran brecha entre la gente, los mas eruditos en la ciencia generalmente tienden a descalificar la creencia por fe. Esta es mi postura al respecto, si a alguien lo entiende seria un buen argumento personal para convatir el evolucionismo.

1º Para empesar a hablar de evolucionismo hay que considerar el big-bang, que según la mayoria de los cientistas significa que Dios no existe, bueno el tema es que en universo de cosas con un proposito claro, en que todo funciona a la par con el resto de las cosas (aunque el hombre las a mal gastado bastante), como es posible que algo tan perfecto sea una mera casualidad, en ese caso seria como si un vaso apareciera de la nada... creo que eso es menos logico que pensar que hay un diseñador y lider en todo esto.

2º Para empesar la teoria, que no es mas que eso se apolla en un monton de huesos que podrian perfectamente ser falsos, o ser de una especie de simio diferente, pero no tiene que ser un antepasado de nosotros y nisquiera esta comprobado, el acertijo tiene al mundo de cabeza, y resulta que personalmente me enseñan la evolución como un hecho... personalmente, creo que eso es temer a reconocer que has hecho demasiadas estúpideses y quieres escudarte en algo que le de a todos el valor que tu solamente mereces, el de un animal.

3º A los que sepan de ciensia, ¿donde queda la segunda ley de termodinamica? dice que las cosas ban en desgaste, eso quere decir que un organismo no mejora para adaptarse, si no, que va decayendo lentamente.

4ºSi esto es real, si todos somos primates entonces deverian tener la misma moral no, me refiero a que no existiria ley, porque resulta que un gobierno humano poca autoridad tiene sobre mi si yo soy solo una casualidad universal sin proposito.

5ºLo peor de todo es que distinguidos biologos han declarado la teoria de la evolución como una farsa, con la excusa de: No quiero creer en Dios.

6ºLa humanidad quedo traumatisada con la edad media, pero no la supieron utilisar como experiencia, solo le hecharon la culpa a todo lo que tubiera relación y obvio, en especial a Dios, la sociedad como siempre estereotipo el cristianismo, que fue manipulado por la Iglesia Catolica, quienes prostituyeron (perdonen las palabras), la iglesia de cristo por unas monedas.

Esos son solo los puntos que recorde para mencionar en esta tesis.
A los que se crea monos, buena suerte en el amor por instinto, jajajajaja.

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